"Changalay" tenía las aspiraciones de cualquier comerciante: constantemente, buscaba expandir sus puntos de venta para llegar a cada vez más clientes. Pero sus expectativas quedaron truncas gracias a la intervención de los vecinos de los barrios Alejandro Heredia y San Salvador, y a que la Policía sorprendió al hombre y sus secuaces con la materia prima en su poder.
Ayer a la madrugada, agentes de la Dirección General de Drogas Peligrosas de la Provincia y de la Federal realizaron tres allanamientos en la zona sur de la capital.
Según el parte policial, arrestaron a "Changalay", de 39 años; a "Pecho y Tabla", de 34; y a "La Deolinda", de 33. Además, secuestraron 600 gramos de pasta base de cocaína y más de $ 27.000, que serían producto de la comercialización de estupefacientes, según la sospecha de los investigadores. Debido a las denuncias de los vecinos, personal a cargo de los comisarios Fabián Salvatore, Francisco Juárez y Jorge Nacusse comenzó a trabajar en la pesquisa. El trabajo fue en conjunto con agentes de la Policía Federal, supervisados por el oficial Carlos Nicker.
Según los investigadores, "Changalay" tenía quioscos en su vecindario. Además, había "cadetes" que enviaban la droga a domicilio.
Ayer, el juez federal Mario Racedo ordenó los procedimientos. La droga estaba dentro del motor de un camión. Por ello, los policías detuvieron a los sospechosos.
Según el parte, "Changalay" ya purgó una condena por cuatro años de cárcel por venta de drogas. "No quiero volver a la cárcel", gritaba el hombre, a viva voz, cuando lo arrestaron.